Burofax

El término burofax se utiliza a menudo cuando es necesario realizar algún tipo de reclamación o notificación a terceras personas. Se ha convertido en la forma más segura y legal de dar a conocer y hacer valer los derechos individuales. En esta entrada, hablaremos un poco sobre este servicio de envío tan importante y cómo usarlo para fines personales.

Modelos y plantillas de Burofax para descargar

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¿Qué es un burofax?

Básicamente, el burofax es un servicio que hace posible el envío de documentos urgentes que requieran de una entrega indiscutible, acreditando su contenido, el remitente, el destinatario y la fecha de envío. El burofax emite un certificado digital con validez legal que sirve como prueba ante terceras personas y tiene carácter probatorio ante los tribunales, garantizando así los derechos del remitente. 

Pasa con frecuencia que, debido al nombre del servicio, algunos creen que se necesita un número de fax para enviarlo. En vez de eso, solo hace falta una dirección postal para hacer la entrega del contenido del burofax, llegando este al domicilio de la persona a la que se envía el documento. 

¿En qué se diferencia un burofax de una carta certificada? 

La principal diferencia entre un burofax y una carta certificada es que esta última no acredita el contenido que se ha enviado. Esto quiere decir que el destinatario no puede negar que haya recibido un correo, pero sí puede alegar que el sobre estaba vacío o que contenía hojas en blanco. 

Usando el servicio de burofax, es imposible que el destinatario niegue la recepción de la reclamación o notificación que se le ha enviado. El sistema de burofax no solo acredita los datos del remitente, destinatario y fecha de envío, sino que también genera un certificado que confirma el contenido del mensaje. Este certificado tiene validez y carácter probatorio ante los Tribunales. 

En otras palabras, el envío de un burofax es el primer paso para dar inicio a un proceso judicial en caso de que el destinatario haga caso omiso del mensaje que le fue enviado. Como no podrá negar su recepción, existe una gran posibilidad de que acceda a la petición que se le hace y termine cumpliendo con su deber. 

¿Cuándo utilizar un burofax?

Se recomienda el uso de burofax siempre que queramos que exista una prueba fehaciente de que hemos enviado una comunicación a un tercero. En la mayoría de los casos, se trata de notificaciones acerca de reclamaciones o solicitudes. A continuación, se enumeran los casos más comunes: 

  • Reclamación de impagos, como facturas, rentas de alquiler, recibos, etc.
  • Reclamación para solicitar y confirmar la baja de empresa prestadora de servicios, como compañías telefónicas o internet. 
  • Reclamación a compañía aérea por extravío o robo de maleta, cancelación de vuelos, etc. 
  • Reclamación por servicio deficiente de parte de un comercio, agencia de viajes, reparación de electrodomésticos, etc. 
  • Reclamación por vicios ocultos en vehículos o inmuebles. 
  • Convocar acontecimientos especiales como huelgas, prensa, elecciones, etc. 
  • Comunicaciones entre inquilinos y propietarios. 
  • Comunicaciones entre trabajador y empresa y viceversa. 
  • Comunicación de alta, modificación o rescisión de contratos. 

¿Cómo enviar un burofax?

Para hacer el envío de un burofax, será necesario trasladarse hasta la oficina de Correos o valerse de sus oficinas virtuales a través de internet y un ordenador. Es bueno que sepas que el valor probatorio del documento ante terceras personas es el mismo en cualquiera de los casos. 

De hacerlo por internet, será necesario que el usuario se registre de manera gratuita en el portal de Correos. Acto seguido, tiene que preparar el burofax, compuesto por la página de presentación y el archivo que quiera enviar el remitente. Tendrá que cargar a la plataforma los documentos en formato PDF, Word, JPG u otro similar. 

Una vez cargados los documentos, el usuario debe introducir los datos del remitente y del destinatario, pudiendo incluir más de un destinatario de ser necesario. En ese momento también tendrá que especificar si desea contratar el acuse de recibo y el Testimonio Notarial de Certificación del contenido. 

¿Se puede rechazar un burofax?

Después de que el remitente hace el envío del burofax, el mensajero será el encargado de contactar al destinatario de acuerdo con la dirección postal indicada. Una vez localizado, el destinatario podrá aceptar la entrega plasmando su firma, NIF y nombre y apellidos. En caso de ser una persona jurídica, puede aceptarlo con el sello de la empresa. 

¿Qué pasa si el mensajero no encuentra al destinatario? En ese caso, el mensajero deja una nota de paso, y vuelve a intentar hacer la entrega al siguiente día hábil. De no concretarse la entrega, el envío quedará por 10 días depositado en la delegación del operador postal encargado del reparto. 

Durante esos 10 días, el destinatario podrá retirar el burofax en la delegación valiéndose de la nota de paso que dejó el mensajero. Si pasados los 10 días el destinatario no retira el burofax, el sobre postal será destruido y el proceso llega a su fin.

Claro está, aunque el envío es rechazado, el remitente tiene prueba de que lo ha enviado y, por tanto, puede proceder judicialmente para hacer valer sus derechos. Es más, los tribunales pueden llegar a la conclusión de que rechazar el burofax es obra de mala fe, hecho que se tendrá en cuenta durante el juicio. Por lo tanto, siempre será mejor para el destinatario atender a la solicitud hecha mediante burofax. 

Precio de un burofax

Evidentemente, el servicio de burofax tiene un precio que debe ser abonado por el remitente. Si este quiere que la entrega se haga con carácter de urgencia en el domicilio del destinatario, tendrá que pagar 7,62 euros por el servicio y 0,94 euros por cada página de contenido

Además, el usuario podrá solicitar un acuse de recibo por un precio de 5,13 euros y una copia certificada por 13,53 euros hasta 3 páginas, debiendo pagar un adicional de 0,17 por cada página añadida. Todos estos precios no incluyen el IVA e incluso pueden variar dependiendo de la compañía que ofrezca el servicio. 

¿Cuánto tarda un burofax?

Si el envío del burofax se realiza en una oficina de correo antes de las 13:00 horas y va dirigido a una persona que vive en una población grande, el burofax llegará el mismo día por la tarde. Los demás envíos generalmente se reciben el siguiente día hábil por la mañana. Por otro lado, si el destino del burofax está en el extranjero, los plazos de entrega pueden variar según el país receptor. 

¿Qué datos necesito para enviar un burofax?

El envío de un burofax es un proceso sencillo que puede realizarse en una oficina de correos de manera presencial o a través de su portal en internet. Ya sea que elijas un medio u otro, tendrás que llevar el documento original que quieres enviar, como una carta, por ejemplo, impresa o en formato digital. 

También será necesario que rellenes debidamente un formulario de envío de burofax, ya sea en formato físico o digital. En ese momento también puedes solicitar que el burofax sea certificado y te entreguen un acuse de recibo. Aunque estos dos aspectos son opcionales, es lo más recomendado a fin de darle más peso al envío.

Los datos y conceptos que son esenciales para enviar un burofax son los siguientes: 

  • Remitente de la comunicación. 
  • Destinatario de la comunicación. 
  • Acuse de recibo o resultado de la entrega, con los datos identificativos y la firma de quien ha recogido la documentación. 
  • Fechas de los pasos y plazos del proceso de envío. 
  • Contenido literal íntegro de la comunicación. 

¿Cómo redactar un burofax? 

La redacción de un burofax es muy sencilla, puesto que se trata de una carta normal que solo tiene de especial la forma en que se envía. El contenido de la carta debe ser claro, conciso y específico, especialmente si se trata de una solicitud de pago u otro reclamo. Además, debe tener los datos identificativos del remitente y el destinatario, y el lugar de entrega del documento. 

Igualmente, el tono de redacción debe ser formal y hasta judicial si se quiere, evitando expresiones que transmitan amenazas o fuertes acusaciones. Como es de suponer, existen distintos tipos de cartas que pueden ser enviadas por burofax, siendo las más comunes cartas de cobro de deudas, rescisión de contratos, reclamo por vicios ocultos, entre otras.